03 Jul Joven del programa Justicia Juvenil: “Lo que pensé que era un castigo acabó siendo un regalo”
Esta joven llegó a Fundación Pioneros con 16 años, dentro del programa de Justicia Juvenil en Medio Abierto y con mucho miedo. Tres años después, sigue vinculada a la entidad a través de Formación y Empleo y reconoce que aquel proceso marcó un antes y un después en su vida.
¿Recuerdas cómo fue tu llegada al programa de Justicia Juvenil en Medio Abierto?
Sí, tenía 16 años y llegué súper asustada. Yo pensaba que era un castigo, y realmente lo era, porque venía por mi conducta. Pero cuando llegué aquí me di cuenta de que, para mí, Pioneros ha sido un regalo. Si no hubiera sido por Pioneros, no habría podido seguir estudiando y no sería quien soy hoy. Lo que parecía un castigo acabó siendo un aprendizaje continuo.
¿Cómo fue esa primera llegada?
Llegué con miedo a esa primera cita, poco a poco mi educador Carlos se fue abriendo conmigo y me di cuenta de que simplemente quería ayudarme, no castigarme. En ningún momento me juzgó ni me preguntó por lo que me había llevado hasta aquí. Solo se preocupó de que estuviera cómoda y de que pudiera entender y aprender por qué estaba aquí.
¿Qué fue lo más importante que trabajaste durante ese tiempo?
Trabajamos mucho cómo me sentía conmigo misma. Cuando llegué me odiaba totalmente. Sentía que era una persona horrible, me daba asco verme en el espejo. Pero con el tiempo me ayudaron a entender que yo no era el problema, simplemente estaba atravesando una etapa complicada. Gracias a estar aquí descubrí quién era realmente.
¿Hubo algo concreto que te ayudara a empezar a valorarte?
Sí. Cada vez que venía aquí y contaba mi experiencia, me sentía acompañada y escuchada. Siempre había sentido que valía muy poco, pero aquí me di cuenta de que no era eso, sino que no había encontrado personas que realmente quisieran escucharme. Poco a poco entendí que, si a la gente le importaba lo que me pasaba, era porque había algo valioso en mí que yo no era capaz de ver.
Mirando atrás, ¿qué es lo más importante que te aportó tu paso por Pioneros?
Estudiar. Me motivaron muchísimo para seguir estudiando. Si no hubiera sido por Pioneros, me habría quedado incluso sin el título de la ESO. Estar aquí me ayudó a poder construir un futuro y, a día de hoy, aspirar a un trabajo digno.
¿Qué has descubierto sobre ti en todo este proceso?
Aprender a valorarme. A día de hoy puedo decir que gracias a Pioneros me amo a mí misma. He descubierto que soy una persona mucho más organizada de lo que pensaba. Cuando llegué aquí era un desastre, no tenía ninguna rutina. Pero el hecho de tener citas semanales, horarios y compromisos me ayudó a crear una rutina que todavía mantengo hoy. Eso me ha cambiado mucho.
Cuando terminaste la medida judicial, seguiste vinculada a Pioneros y al programa de Formación y Empleo. ¿Qué significa para ti mantener ese vínculo?
Estuve en Empleo mientras seguía en Medidas, y todavía hoy sigo viniendo a ver a mis educadores, a Ana y a Carlos. Me siento muy agradecida y no quiero perder ese vínculo. Siento Pioneros como mi casa. Si me pasara algo, sería de los primeros lugares a los que vendría a contarlo.
¿En qué momento estás ahora y cuáles son tus objetivos?
Ahora mismo estoy estudiando para un examen muy importante. En Pioneros todavía me siguen ayudando a estudiar. A largo plazo me gustaría opositar para auxiliar administrativo. Me gustaría seguir viviendo en Logroño, tener mi casa y asentarme. Nunca he tenido una vida muy tranquila y me gustaría construir una vida estable y tranquila.