03 Jul Violeta Batuta: “En Pioneros entendí que también puedo ser parte de la solución”
Con solo 17 años, Violeta llegó a España en 2022 desde Rumania y, en menos de cuatro años, ha aprendido castellano hasta desenvolverse con total soltura. Hoy participa en Pioneros y acompaña a otros jóvenes como voluntaria de apoyo escolar.
¿Cómo llegas a Pioneros?
A través del instituto. Yo estaba en segundo de la ESO y vinieron Marta y Alba a hacer actividades con nosotros. No recuerdo exactamente el primer día, pero sí los primeros momentos. Al principio era bastante reservada, pero poco a poco todo se va dando y esa es la magia de Pioneros: incluir a todo el mundo y formar una gran piña.
¿Qué significa para ti formar parte de Pioneros?
Para mí ha sido un privilegio existencial descubrir Pioneros. Siento que me ha abierto muchas puertas, me ha ayudado a crear relaciones y conexiones, y no solo ha ampliado mi currículum, sino también mi conciencia en muchos sentidos: emocional, mental.
He conocido a gente, he aprendido cosas nuevas, he adquirido herramientas a nivel interpersonal. Ha sido una experiencia muy enriquecedora. Lo describiría como una expansión.
Además de participar, eres voluntaria. ¿Cómo das ese paso?
Estuve en la formación de voluntariado y luego empecé como monitora en los campamentos de verano. A partir de ahí, me animaron a dar clases de apoyo, así que me comencé con física, química y matemáticas, que me encantan.
Mi recorrido con las ciencias es muy particular: yo de pequeña no estuve escolarizada. Cuando llegué, no sabía ni contar bien. Pero aprendí muy rápido y descubrí que me quería dedicar a algo relacionado con las ciencias.
¿Qué has aprendido como voluntaria?
He aprendido mucho sobre educación, por ejemplo, la filosofía Montessori: dejar que el alumnado crezca a su ritmo, explicar desde la empatía…
Yo tengo muy presente una idea: sin emoción no hay aprendizaje. Intento enseñar desde la emoción, adaptándome a cada alumno, usando ejemplos que les interesen.
Además, me ha ayudado a desarrollarme como persona: mi asertividad, mis herramientas emocionales… También a asumir un rol más adulto, aunque tenga alumnos de mi misma edad. Eso me sirve mucho de cara a mi futuro, porque me gustaría dedicarme a la docencia.
¿Tu paso por Pioneros ha influido en tu forma de participar en la sociedad?
Yo siempre he tenido esa necesidad de ayudar y de generar cambios, pero era muy introvertida. Necesitaba un entorno que me activara.
Cuando llegué a Pioneros, al principio iba muy a mi bola, pero poco a poco me fueron integrando. Me trataron como una igual, y eso me ayudó muchísimo a conectar y a implicarme más.
Ahí me di cuenta de que podía aportar soluciones. Eso estimuló mis ganas de participar. Dejé de estar de forma pasiva y empecé a involucrarme de verdad.
¿Qué significa para ti la participación juvenil?
Para mí es no quedarse callada. Es implicarse activamente: ir a congresos, dar charlas, formar parte de proyectos, hacer voluntariado…
Es demostrar que los jóvenes tenemos capacidad de cambiar las cosas, que tenemos pensamiento crítico. Yo muchas veces me siento portavoz de mi generación, y me encanta poder expresar lo que otros también piensan.
No se trata de cambiar el mundo entero, sino de empezar por tu entorno cercano. Y eso ya genera impacto.