08 May Cuando cocinar juntos abre nuevas miradas
ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos
Hay experiencias que empiezan mucho antes de que se sirva el primer plato. Y este maridaje a ciegas ha sido una de ellas.
Lo que hemos vivido estos d铆as junto a la Asociaci贸n Cocinar a Ciegas, liderada por el chef 脕ngel Palacios, ha sido mucho m谩s que la preparaci贸n de un evento gastron贸mico. Ha sido una oportunidad para encontrarnos, compartir y aprender desde lugares muy distintos, pero con un mismo objetivo: construir algo juntos.
Durante toda la semana, j贸venes de Fundaci贸n Pioneros y personas de Cocinar a Ciegas compartieron cocina, tiempos, nervios y aprendizaje para dar forma a los tres pinchos salados y los dos postres que protagonizaron el maridaje a ciegas celebrado en el Centro de la Cultura del Rioja, con la colaboraci贸n del Ayuntamiento de Logro帽o.
Y ah铆, entre recetas, pruebas, correcciones y muchas conversaciones, pas贸 algo importante: personas con trayectorias y realidades muy diferentes encontraron un espacio com煤n donde colaborar, ense帽arse y entenderse. Sin etiquetas. Sin prejuicios. Solo desde la escucha, la confianza y el trabajo compartido.
Eso, para quienes trabajamos en Pioneros, es precisamente lo valioso.
Porque nuestras j贸venes y nuestros j贸venes no solo participaron en la elaboraci贸n de los pinchos y en el servicio durante el evento; vivieron una experiencia real de aprendizaje, de responsabilidad y de trabajo en equipo. Pudieron poner en pr谩ctica habilidades que entrenan cada d铆a: la autonom铆a, la comunicaci贸n, la capacidad de adaptarse y la confianza en s铆 mismos.
El resultado fue tambi茅n un 茅xito de participaci贸n: cerca de 80 personas llenaron el espacio y agotaron las entradas a las pocas horas despu茅s de salir a la venta.
La apertura del acto cont贸 con la participaci贸n de Miguel S谩inz, Rafael Gil y 脕ngel Palacios, quienes pusieron en valor el sentido de una iniciativa que acerca realidades distintas y demuestra que el trabajo en equipo puede derribar barreras y generar nuevas oportunidades.
La propuesta gastron贸mica tambi茅n cont贸 con la colaboraci贸n de Vintae, una de las Empresas Pioneras que forman parte de nuestra red de apoyo empresarial, que aport贸 la selecci贸n de vinos para el maridaje: un vino blanco, un rosado, un tinto y un cava, pensados para acompa帽ar cada elaboraci贸n y completar la experiencia sensorial.
Y es que nada en esta degustaci贸n era lo que parec铆a. Los pinchos permanecieron ocultos hasta el momento de ser servidos y, aun as铆, segu铆an siendo un misterio: fueron presentados en bolas de pani puri, un pan frito de origen indio que imped铆a ver su interior. Dentro, sabores muy reconocibles y otros sorprendentes: el tradicional matrimonio riojano de anchoa con pimiento, una brandada de bacalao y una fabada de anacardos. Para terminar, dos postres de los que siempre reconfortan: arroz con leche y torrija.
Durante la degustaci贸n, las personas asistentes se enfrentaron a una propuesta diferente: pinchos ocultos, antifaces y un juego de sabores en el que el paladar sustituy贸 a la vista. Una experiencia sensorial que invitaba a salir de lo habitual y a acercarse, aunque fuera por un rato, a la realidad de las personas con discapacidad visual.
Pero si algo nos deja esta experiencia es la certeza de que compartir espacios transforma. Que cocinar juntos puede ser una forma de aprender a mirar de otra manera. Y que cuando damos oportunidades para encontrarse, siempre pasan cosas buenas.
Gracias a Cocinar a Ciegas, al CCR, a Vintae y a todas las personas que lo hicieron posible. Y, especialmente, gracias a nuestros j贸venes por implicarse, aprender y demostrar, una vez m谩s, todo lo que son capaces de hacer.




















