“Ha sido un proceso precioso”

Ella y él, no hace falta dar nombres, son los padres de un joven que cumplió una medida judicial en el programa Justicia Juvenil en Medio Abierto. Ambos participaron en terapia familiar y continúan apoyando a otras familias.

¿Cómo describiría la situación de su hijo antes de entrar en el programa Justicia Juvenil en Medio Abierto?

Ella: Era una situación en la que desde primera hora de la mañana y a lo largo del día podía haber explosiones, gritos, enfados sorpresivos, irritabilidad y por supuesto eso generó un ambiente de tensión en el hogar que fue aumentando. Hasta el punto que un día él me empujó, y ahí tomé la decisión de denunciar.

Él: Nuestro hijo descargaba toda esa ira en casa, solo veíamos cómo explotaba, pero no sabíamos el por qué. Después descubrimos que en clase sufrió acoso, le decían que era colombiano y que era adoptado, lo que para él era bueno. Pero le pusieron esa marca y él se sintió distinto.

¿Fue muy difícil denunciar a su hijo?

Ella: Para mí lo fue, es algo muy doloroso, es algo que jamás imaginas que puedes hacer, pero hay que tomar la decisión. En ese momento a ti te pasan muchas vivencias y muchas situaciones por tu mente, porque está tu familia, está la sociedad, está él, sobre todo, ante todo él, porque qué va a pasar con él y cómo voy a manchar su vida.

Él: Yo al principio no era partidario de denunciar, pero en aquel momento me puse de su parte y ambos denunciamos. Porque no podíamos seguir en casa, ella habiendo puesto una denuncia a nuestro hijo y yo no. La situación llega a tal punto que uno no sabe por dónde seguir. Tuve que poner cerradura a mi habitación para estar seguro por la noche. A mí eso fue lo que más me ha traumatizado. Tener que poner llave a mi habitación.

¿Cómo manejan esa situación?

El: Hay otra parte que tal vez es más dura que poner una denuncia. Lo más duro es cuando te avisan de que van a ir a buscarle. Te duele más que poner la denuncia, aunque lo cuidan y lo hacen de una forma muy suave, pero tú eres consciente que van a ir a buscarle.

Él: Estar en un juzgado fue otro punto de inflexión para mí. Yo siempre había visto los jugados como un sitio para hacer trámites, pero no para estar yo frente a mi hijo, con un juez de por medio. Yo estaba fatal, estaba muy mal porque no me encontraba nada a gusto sabiendo que mi hijo había cometido lo que había hecho, nos había insultado, vejado continuamente, nos había agredido físicamente derribándome en el suelo, a su madre cogiéndole el cuello, unas cosas que jamás lo habíamos vivido en casa.

Es entonces cuando llegan a Fundación Pioneros

Ella: Una vez que se hizo la denuncia es cuando nos dicen que tenemos que venir a Pioneros. Desde el primer momento nuestro hijo se encontró muy a gusto, especialmente por el apoyo que le dio su educadora, que fue la persona que le guio y la persona que le hizo ver sus errores, pero que le potenció sus cualidades.

¿Cómo describen la relación antes y después de la participación en el programa?

Él: Pues para mí hay dos aspectos, uno que mi hijo siempre nos ha querido. Antes de la terapia había agresiones, era como una dicotomía la que existía en su cabeza Y luego de este proceso muy bonito, a posteriori digo que ha sido un proceso precioso, veo a mi hijo como una persona que tiene muy claro qué es lo que hizo y el alcance que tiene, de lo cual está arrepentido porque nos lo ha dicho.

¿Cómo es ahora la relación cotidiana con su hijo?

Ella: Ahora realmente es maravillosa, es normal. Es decir, no tenemos un chico que no tenga enfados o que haga cosas que siempre nos mantenga felices. No, pero ya es un chico con el cual podemos hablar, él ya sabe cuál es su punto débil. En cuanto va a explotar él dice, no voy a discutir ahora y se marcha.

¿Cuál fue el aspecto más beneficioso del programa?

Él: Muchas veces ponemos en común cosas que hacemos cada uno, lo valoramos entre todos y vamos sopesando, merece la pena, no merece. estamos viendo la parte positiva, no la parte negativa. Cuando todo está mal, pero súper mal, cuando es que es imposible que esté peor, todavía hay partes positivas, eso es algo que aquí nos hicieron ver.

Alejandra
Author: Alejandra

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